¿Todas las cirugías de columna son por la espalda?
- drjoseramonrodrigu
- 31 mar
- 4 Min. de lectura
Cuando una persona escucha la frase “cirugía de columna”, casi siempre imagina una operación realizada directamente por la espalda. Sin embargo, eso no siempre es así.
En patología lumbar existen distintas rutas para llegar a la columna, y elegir una u otra depende del problema que se quiere tratar, de la anatomía del paciente, de los objetivos de la cirugía y del balance entre beneficios y riesgos en cada caso.
Por eso, una de las preguntas más importantes en consulta no es solo si se necesita cirugía, sino también por dónde conviene abordarla.
No existe una sola vía para operar la columna lumbar
En la región lumbar, de forma general, existen tres rutas principales de abordaje quirúrgico:
Por la espalda, lo que comúnmente se conoce como abordaje posterior.Por el abdomen, conocido como abordaje anterior.Por el costado, llamado abordaje lateral.
Cada una de estas rutas permite llegar a la columna desde un ángulo diferente y tiene indicaciones particulares. No significa que una sea “mejor” en todos los casos, sino que cada una puede ofrecer ventajas específicas dependiendo del problema a tratar.
¿Por qué en algunos casos se elige abdomen o costado?
En casos seleccionados, los abordajes anterior o lateral permiten llegar al disco intervertebral y a la parte anterior de la columna sin necesidad de despegar ampliamente los músculos de la espalda.
Esto puede ser útil porque la musculatura paravertebral tiene una función importante en la estabilidad, el movimiento y la recuperación. Cuando el caso lo permite, evitar una disección muscular posterior extensa puede ser una ventaja desde el punto de vista biomecánico y funcional.
Además, estos abordajes pueden facilitar el acceso directo al espacio discal, lo que en algunos pacientes permite trabajar mejor la restauración de la altura del disco, la descompresión indirecta en casos seleccionados y la corrección de la alineación cuando está indicado.

¿Qué ventajas pueden ofrecer estos abordajes?
Dependiendo del caso, los abordajes anterior y lateral pueden ofrecer algunos beneficios relevantes.
Uno de ellos es el mejor acceso al disco intervertebral, especialmente cuando el objetivo principal es restaurar la altura discal o mejorar parámetros de alineación.
Otro punto importante es que, en ciertos escenarios, permiten colocar implantes de mayor tamaño, lo cual puede favorecer una mejor superficie de apoyo y una restauración más adecuada de la altura del espacio intervertebral.
En pacientes bien seleccionados, esto puede contribuir a una mejor corrección del segmento tratado y formar parte de una estrategia quirúrgica más eficiente.
Entonces, ¿la vía posterior ya no se usa?
Claro que sí. De hecho, el abordaje posterior sigue siendo una de las rutas más utilizadas en cirugía lumbar y continúa siendo muy valioso en múltiples patologías.
Hay situaciones en las que la mejor opción sigue siendo operar por la espalda, ya sea por el tipo de compresión, por la necesidad de descompresión directa, por la anatomía del paciente o por la estrategia quirúrgica más segura en ese contexto.
El punto clave no es pensar que una vía sustituye a la otra, sino entender que existen distintas herramientas quirúrgicas y que la elección debe individualizarse.
No todos los pacientes son candidatos
Este es probablemente el punto más importante.
Aunque los abordajes anterior o lateral pueden ofrecer ventajas en casos seleccionados, no todos los pacientes son candidatos. Cada ruta tiene indicaciones, limitaciones, riesgos anatómicos y posibles complicaciones que deben valorarse con cuidado.
La edad, la anatomía vascular, cirugías previas, deformidades, calidad ósea, nivel a tratar, tipo de compresión y objetivo de la cirugía son solo algunos de los factores que influyen en la decisión.
Por eso, hablar de cirugía de columna no debería centrarse únicamente en “qué técnica está de moda”, sino en qué abordaje tiene más sentido para ese paciente en particular.
La clave está en individualizar
La mejor cirugía no es la que suena más novedosa, sino la que está mejor indicada.
En algunos pacientes, la mejor ruta será posterior. En otros, puede ser anterior. Y en otros más, lateral. Incluso hay casos en los que se combinan estrategias para lograr una corrección adecuada y segura.
Lo realmente importante es entender que la cirugía de columna lumbar no se resume en una sola vía de abordaje. Elegir correctamente requiere experiencia, planeación y una valoración individualizada.
Conclusión
No todas las cirugías de columna se hacen por la espalda.
En patología lumbar existen abordajes posteriores, anteriores y laterales, y cada uno tiene un papel específico. En casos seleccionados, llegar por abdomen o por costado puede permitir acceso al disco y a la parte anterior de la columna sin una disección amplia de la musculatura posterior, además de facilitar la colocación de implantes más grandes y una mejor restauración de altura o alineación cuando está indicado.
Pero eso no significa que todos los pacientes deban operarse así. La clave siempre está en evaluar el problema con precisión y elegir el abordaje más adecuado para cada caso.
¿Te dijeron que necesitas cirugía lumbar y no entiendes por qué te proponen una vía específica?
Una valoración individualizada permite analizar tu caso, revisar tus estudios y definir cuál es el abordaje más adecuado según tu anatomía, tu diagnóstico y los objetivos del tratamiento.
Referencias
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